Magdalena Simmermacher no tuvo el cierre esperado en la jornada final del Women’s Australian Open que concluyó hoy en el Kooyonga Golf Club clasificando sexta con 283 golpes (-5). Hannah Green fue la campeona con (-11).
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| Hannah Green. |
Un inicio a todas luces por parte de la argentina le posibilitó liderar en soledad con (-10) luego de arrancar con dos birdies seguidos los primeros tres hoyos, pero rápidamente aparecieron los nubarrones en su ronda fallando con los hierros y dos bogeys le hicieron perder el liderazgo y de ahí en más alternó aciertos con errores potenciándose estos últimos en el cierre terminando (+4) los último cinco hoyos.
Hannah Green se mantuvo paciente incluso cuando cedió el liderazgo en el comienzo y soportando la presión de la francesa Agathe Laisne y de su compatriota Cassie Porter, esta última poseedora del mejor registro del campeonato compuesto de 62 golpes (-10) que batió el récord del campo y que le permitió liderar en el Club House con diez menos.
“Para ser sincera, me quedé un poco sin palabras”, dijo Green. “Creo que la victoria en Singapur definitivamente me ayudó a calmar los nervios hoy. Sentí que tenía un poco más de control sobre la pelota. Me pareció bastante difícil hacer birdies, así que no sé cómo Cassie (Porter) tuvo una ronda tan buena hoy. Pero sí, estoy muy contenta de que mi nombre esté grabado en ese trofeo junto al de todos los demás ganadores increíbles, incluido Webby”, dijo Green.
EL MOMENTO DE MAGGIE
Compartiendo el grupo final junto a la australiana Maggie arrancó de la mejor manera posible y si bien falló el birdie desde tres metros en el primero de los dos hoyos de par cinco que abren el campo, en el segundo hizo approach y putt logrando el acierto desde un metro y medio y desde un poco más lejos consiguió el segundo birdie en el par tres siguiente luego de una gran ejecución desde el tee que le permitió liderar con (-10) y uno de ventaja sobre la australiana que comenzó con tres pares.
Los problemas no tardaron en golpear la bolsa de la argentina quien falló un segundo golpe en en el hoyo 4 dejando corta la pelota en la entrada del green y después de pasarse dos metros con el primer putt falló el segundo para el primero de los dos bogeys ya que en el (6) el yerro volvió a ser con el segundo tiro terminando con la pelota enterrada en su pique en el búnker y luego de una sacada complicada hizo bogey de dos putts cayendo a (-8) y ahora a dos de Green que anotó su primer birdie en el (5).
Simmermacher volvió a ponerse bajo el par en el cierre de la ida y en la parte final falló todo desde el tee en el (12) encontrando rough, búnker y desde dos metros falló el par. Dos excelentes ejecuciones en el siguiente hoyo le permitieron anotar otro birdie desde apenas un metro, pero en el primero de los dos hoyos de par tres simultáneos (14) no pudo hacer approach y putt desde la arena para el primero de dos bogeys seguidos terminando con el costoso doble bogey en el hoyo final que incluso le impidió ser cuarta en soledad cerrando con 75 impactos.
LA EXPERIENCIA LO ES TODO
Green sufrió la arremetida de la francesa Laisne que saliendo a cuatro golpes de la cima cerró la ida con cuatro birdies para quedar a dos de la australiana y dos aciertos consecutivos en el comienzo de los nueve hoyos finales las igualó en lo más alto del clasificador con (-11), pero esto fue lo último que hizo ya que no pudo bajar el par cinco del (16) cosa que sí logró la líder para estirar a dos la brecha y después de subir ambas el 17 y de terminar con par se mantuvo la exigua diferencia.
Porter salió a nueve golpes de la cima luego de tres vueltas previas de 72, 76 y 68 impactos y hoy jugó decididamente un golf de otro planeta ya que arrancó con cinco birdies en los primeros nueve hoyos y sin cometer equivocaciones repitió los cinco aciertos en la parte final quedando a uno de la cima y cerrando con dos pares esperó el error final de su compatriota para forzar el desempate que nunca llegó ya que luego del birdie-bogey Green hizo par el (18).
“Ya he dicho antes que ganar tu propio campeonato es como ganar un Major, y definitivamente sigo pensando lo mismo. Fue diferente jugar frente a mi público. Sabía que todos querían que tuviera el trofeo en mis manos al final del día. Así que fue una sensación realmente bonita”, cerró la jugadora ganadora de siete títulos en la LPGA de los Estados Unidos y el último dos semanas atrás en Singapur, ganó por primera vez en el Ladies European Tour, victoria esta que le posibilitó obtener el trofeo Patricia Bridges Bowl, siendo la primera australiana en conseguirlo desde que Karrie Webb lo ganara en 2014.
• Backswing

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