Rory McIlroy debió esperar 17 años para quitarse el karma de Augusta, pero luego de la victoria del año pasado todo cambió y liderando durante casi todo el torneo repitió el título del año pasado consagrándose campeón de The Masters con 276 (-12).
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| Rory McIlroy, apenas el cuarto en repetir el título. |
McIlroy jugó mal los hoyos de par tres de la ida los que le hicieron perder tres golpes y el control del leaderboard y contrariamente a la víspera cuando el hoyo 11 le hizo vivir un infierno, hoy salvando el par desde unos cuatro metros comenzó ahí su resurrección ya que dos birdies seguidos (12 y 13) conjugados con los errores de Justin Rose (11 y 12) -hasta ahí líder después de unos soberbios primeros nueve hoyos- todo cambió en la cima y trabajando los últimos hoyos y terminando con bogey el (18) luego de fallar la salida le permitieron volver a consagrarse campeón en Augusta e ingresar al selecto grupo de jugadores que repitieron al año siguiente integrado por Jack Nicklaus, Nick Faldo y Tiger Woods, una justa recompensa por todo lo que le costó obtener el primero. La de hoy fue su 30ª victoria en el PGA Tour y su sexto Grand Slam y una recompensa de 4.5 millones de dólares.
“Algunos jugadores remontaron, pero nada comparable a la ronda de 66 golpes de Justin el año pasado”, dijo McIlroy. “Jugué bien y, por suerte, este año nadie me superó”, agregó el campeón.
Rory volvió a fallar el golpe de salida en el par cinco del (2) al búnker y desde tres metros erró el birdie que le hizo perder el liderazgo, sitial que recuperó embocando un putt similar después de hacer approach y putt desde el búnker en el corto par cuatro del (3).
El control de las posiciones fue efímera para el norirlandés quien falló el green en el primero de los dos hoyos de par tres (4) dónde a pesar de una buena recuperación con la aproximación a la bandera increíblemente hizo tres putts desde tres metros para el doble bogey que lo bajó de la cima y profundizó su mal momento subiendo el otro hoyo corto (6) al pasarse el green con el golpe de salida y no poder hacer dos tiros en la recuperación cayendo a (-9) y a dos de Rose que lideraba por ese entonces.
VOLVER A EMPEZAR
El ahora escolta comenzó la recuperación a partir del hoyo 7 al dejar desde 120 yardas la pelota a dos metros de la bandera para el primero de los dos birdies seguidos ya que en el par cinco del (8) recién hoy pudo repetir el acierto del primer día y que le fue esquivo los dos siguientes dejando la pelota en el green con dos golpes y a ocho metros y con dos putts volver al par para el día.
Rose, perdedor el año pasado en el play-off frente a McIlroy, buscaba la redención este año ya que anteriormente había caído en el desempate ante Sergio García y su labor en la ida fue sencillamente fantástica al marcar cinco birdies y un bogey. El inglés brilló a partir del hoyo 7 cuando de entre los árboles jugó un magistral segundo tiro dejando la pelota dada al hoyo para el primero de tres birdies consecutivos y que le dieron el control en las posiciones con (-12) y dos de ventaja antes de que Rory bajara el (8).
Esta vez el (11) fue el hoyo malo para Rose que anotó ahí el primero de los dos bogeys seguidos que posiblemente cambiaron la historia de la edición 2026 del Masters ya que ahí comenzó la recuperación de su escolta. En el mejor momento flaqueó el inglés al fallar el approach y putt en el (11) errando el par desde algo más de cuatro metros, en el (12) falló un fino approach debiendo repetir y en el (13) hizo par de tres putts y ahí se apagó Rose.
DEL INFIERNO AL CIELO
Precedido del doble bogey de la víspera al irse al agua en el (11), hoy el norirlandés simplemente buscó la entrada del green con el segundo golpe y lejos del agua, pero también se quedó lejos del hoyo con el primer putt jugado desde unos 18 metros, pero salvó el par desde cuatro y ahí empezó otra historia.
McIlroy ejecutó un gran golpe en el par tres del (12) y desde dos metros hizo el birdie y en el par cinco del (13) por primera vez en los últimos tres días acertó el fairway lo que le permitió jugar al green desde 180 yardas y si bien se pasó levemente con dos putts y embocando el birdie desde tres metros alcanzó por primera vez la marca de trece bajo el par que ahora le dio dos golpes de ventaja sobre Rose y Scottie Scheffler.
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| La preciada chaqueta verde. |
A partir de ahí fue cuidar cada golpe ya que a los escoltas les costaría bajar los hoyos finales y hacer el par era un tesoro. En el (15) jugó a tres tiros el par cinco evitando toda sorpresa y en el (16) y después de pasarse el green debió jugar con el putter unos diez metros por arriba de la línea directa dejando caer mansamente la pelota hacia la bandera quedando a 30 centímetros del hoyo.
En el (17) hoy no falló el drive, pero erró levemente el green con el segundo tiro y con un chip perfecto dejó la pelota dada al hoyo para otro par y faltaba el último, pero falló uno de los pocos golpes desde el tee enviando la pelota a los árboles de la derecha y desde ahí se fue al búnker y con una buena sacada desde la arena dispuso de dos tiros desde unos cuatro metros para volver a ser el campeón dejando dado el primero para desatar el festejo.
Scottie Scheffler experimentó una gran recuperación luego de las dos primeras rondas de 70 y 74 que le dejaron a doce golpes de la punta y en gran medida a la gran faena de la víspera (65) y con 68 (-4) hoy concluyó segundo con 277 (-11) y a uno del campeón. El número uno del mundo arrancó con dos birdies en sus primeros tres hoyos y sin cometer errores repitió los aciertos en los hoyos 15 y 16, pero no bastaron para inquietar al puntero.
Rose definitivamente se apagó luego de los dos bogeys seguidos y si bien bajó el (15) manteniéndose segundo a dos, subió el (17) y esto le impidió terminar segundo compartiendo la tercera posición con (-10) junto a Tyrrell Hatton (66), Russell Henley (68) y Cameron Young (72), este último co-líder junto a McIlroy luego de 54 hoyos.
• Backswing


















